Ya sé que preguntar qué es la energía fotovoltaica puede parecer una obviedad para muchos de los que seguís nuestro blog, pero hemos pensado que puede ser un primer paso para todos aquellos que os estáis planteando acceder a los beneficios de este tipo de energía sostenible y renovable.

Definición de energía fotovoltaica

Por definición la energía fotovoltaica es aquella obtención de electricidad a partir de la radiación emitida por el sol, gracias a la utilización de sistemas que permitan dicha transformación. El más habitual de estos sistemas  es la utilización de lo que se denominan paneles fotovoltaicos. Sin profundizar en aspectos técnicos, podríamos resumir el proceso de la siguiente manera: Los paneles solares están compuestos por un material semiconductor. Gracias a la radiación del sol los electrones de este semiconductor son excitados, produciéndose una diferencia de potencial, la cual es aprovechada para producir electricidad.

Breve historia de la fotovoltaica

Aunque pudiera parecer lo contrario este concepto viene de muy atrás. Concretamente del año 1839, y se acuñó en honor del físico Alejandro Volta para poder nombrar los descubrimientos que en ese campo estaban iniciando personas como Becquerel o Fritts (el inventor de la primera célula fotovoltaica). En años posteriores Faraday, Tesla o Hertz, entre otros irían dando forma a estos conceptos, hasta que Albert Einstein, en el año 1905, terminaría por establecer la base teórica del efecto fotoeléctrico. La expansión definitiva de la energía fotovoltaica vendría de la mano de la tecnología aeroespacial desarrollada durante los años de la Guerra Fría.

Aplicaciones de la energía fotovoltaica

Son muchos los campos en los que se aplica esta tipo de energía renovable. Por citar sólo algunos:

1_ Señalización y telecomunicaciones: muy útil en puntos remotos como vías férreas, antenas, etc.

2_ Mundo rural: Especialmente en países en vías de desarrollo, en los que los tendidos eléctricos no cubren todo el territorio.

3_ Estaciones de bombeo: para obtención de agua potable o sistemas de riego.

4_ Transporte: Cada vez más podemos contemplar avances en sistemas de transporte aéreo, marítimo o terrestre.

5_ Edificación:  Sin duda este campo es el que ha logrado extender esta fuente alternativa de producción de energía, al permitir al usuario final acceder a sus beneficios, mediante costos cada vez más reducidos.

Seguidores solares

A las placas tradicionales se las puede dotar de diferentes sistemas para que, de una forma automática, optimicen la orientación respecto del sol, logrando incrementos de producción de energía fotovoltaica muy importantes. Estos seguidores pueden ser de varios tipos: de un solo eje (polar, azimutal u horizontal), o de dos ejes, el cual permite una superficies siempre perpendicular al sol.

Ventajas de la energía solar fotovoltaica

Los beneficios de este tipo de energía son muy variados, y no sólo medioambientales:

1_ Es una energía renovable proveniente de una fuente inagotable.

2_ Es no contaminante, además de no producir ningún tipo de emisión de gases de efecto invernadero.

3_ Es silenciosa, por lo que puede ser instalada cerca de una vivienda.

4_ La curva de consumo suele coincidir con las horas de mayor producción.

5_ La sencillez del sistema y de los componentes facilitan la instalación y el mantenimiento.

6_ Es un sistema escalable, por lo que puede ampliarse según se incremente la demanda.

7_ Los elementos necesarios para la producción de la energía fotovoltaica son muy resistentes y soportan climas extremos.

8_ Al poder ser instalado en lugares aislados, facilita el acceso a colectivos desfavorecidos a una fuente de energía permanente, estimulando la creación de empleos locales.

9_ La imagen social corporativa de particulares, empresas y entes públicos sale beneficiada.

10_ Gracias a los últimos avances tecnológicos, los plazos de amortización son cada vez más reducidos.